Mi vida errante

cha cháaaan

martes, diciembre 19, 2006

Llegada a Villahermosa

Ha comenzado la travesía. Ya he comentado la llegada al Puerto. El lunes no hice gran cosa, sólo destaca mi salida a buscar el pasaje. Pasaje de 2330 a Villahermosa. Llegué rayando. Ni me despedí de mi papá. No sé qué pasó. Salí a las 23 y llegamos a las 2324, generalmente nos hacíamos menos tiempo. En fin. Subí al Autobús.

Salimos con rumbo a Ciudad del Carmen (yo me quedé en Villahermosa). Estuve pensando en lo mismo. Dos cosas en qué pensar, una de ellas mi pasaje a Monterrey, no tengo idea de cómo vaya a irme.

Córdoba
Salí del Puerto sabiendo que quizá jamás regresaría a Córdoba. Es algo un poco exagerado, no me refiero con "jamás" al término correcto y propio. Es un hecho que pisaré Córdoba, que pasaré por ahí en alguna ocasión, pero dudo estar ahí más de 1 semana (es más, dudo estar ahí más de un fin de semana). Digo, no hay nada que me ate a la región.

¿Qué dejé en Córdoba? Para empezar, dos mochilas. Una que dejé de usar hace mucho porque estaba rota y una que dejé de usar porque se llenó de moho. Me molestó un poco lo de la segunda, era bastante práctica (era pequeña). Amigos, creo que he dejado o sacado amigos de ahí. Dos cachos de mi corazoncito: el primero, el del arraigo, los recuerdos y toda la gente que conocí ahí y que quizá no vuelva a ver; el segundo, mmmm, del segundo ya he comentado (creo), pero creo que siempre es entretenido, es la parte romántica de mi corazoncito, que se abrió y pues es mejor regresar a la lógica y la filosofía. Un poco como que lo aplastó una carreta, Ja. Quizá no tanto, en algún momento llegará una buena oportunidad sin necesidad de ser un vividor. Y bueno, así como "el fénix resurge de las cenizas", o como se le regenera a las cuidacasas (salamanquesas, lagartijas, cachoras y demás nombres que reciben esas pequeñas lagartijas que emiten un tronido) la cola después de haberla dejado por haber sentido un peligro, así le pasará a mi cachito de corazón. Todo quedará como un recuerdo chistoso con una excoescolar. En fin.

Villahermosa
Llegué a las 630 a Villahermosa con mis dos maletas (dejé lo demás en el Puerto), una de ellas es enorme. La intención es reducir la cantidad de ropa que tengo a la mitad y dejar los libros, quizás haga una excepción con uno o dos de ellos. El viaje fue largo. 7 horas cuando me he hecho hasta 5 y media. Creo que en mi sueño lo sentí, pues recuerdo haber soñado que no llegábamos porque secuestraban el camión (qué mamada) y por eso tardábamos. Bajé mis maletas en casa y después de un rato dormí. En la noche iré a un restaurante a ver a la banda y a gente de mi generación, sí, efectivamente, uno de esos curiosos intentos de reunión donde uno llega y al final habla sólo con la misma gente que frecuenta desde la prepa.

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